Horóscopos
Acabo de leer que agosto es un mes 9, en un año 1. No sé nada de numerología, pero me gustó lo que decía que esto significaba. Agosto, es un puente entre inicios y finales. El nueve, recaba información. El uno, comienza un nuevo capítulo. Antes de aceptar lo que viene, algo dentro de ti tiene que completarse.
Algunos estamos regresando al cine para vivir junto a Odiseo, su regreso a casa. Cómo no hacerlo si por todos lados pareciera que estamos en plena apocalipsis; la sensación es como de fin del mundo.
Salimos de las corrientes acuosas de Cáncer hacia la brillante llamarada de Leo. El 22, inicia su temporada y hasta el 22 de agosto, ser uno mismo sin que importe lo que los otros piensen, ser creativos y gozar, serán los pendientes en tus listas de quehaceres.
Porque andas por aquí, supongo que te interesa la astrología y tu algoritmo te habrá inundado de información acerca de la canasta de Barbault. Se dice que es la transición a un nuevo ciclo de la humanidad, un regalo, un relanzamiento, que se extenderá hasta el 2029.
Sensibilidad, compasión y claro que toda la pasión por México, cortesía de la Copa del Mundo, es la vibra que impera en julio.
El clima lluvioso ya de por sí nos pone melancólicos, de menos a mi. Súmale Mercurio retrógrado, en Cáncer y tienes la atmósfera emocional más cargada del verano.
Comienza un nuevo ciclo colectivo de reparación de heridas. Después de un poco más de siete años, el asteroide - centauro Kirón, conocido como el sanador herido, sale de Aries, y se pasa a Tauro.
¿Si supieras que todo va a salir bien seguirías haciendo lo mismo que haces ahora?
¿Te moverías distinto?
Puede ser que junio tenga la mejor vibra del año. Cuando puedas darte un gustito, te llegue gozo o ternura, disfrútalos a todo y lo más que puedas. Julio y agosto, prometen cielos algo complicados, así que aprovecha estos días de sol y pajaritos.
Se agradece tanto cuando la honestidad precede a la pretensión. Cuando se puede debatir con base a distintos argumentos y puntos de vista, sin que nadie se ofenda, tan solo para ejercitar el músculo de la inclusión para expandir horizontes.
¿Te has puesto a pensar la cantidad de personajes que interpretas a diario? De deportista, chófer, cocinero, mamá, hijo, esposa, marido, empleado, encargada de las compras, la casa, la vida. Ufff …
Maternar, tiene que ser lo más desafiante, genial, ingrato, divertido. desinteresado y satisfactorio del mundo. Inevitablemente y pese a lo comercial de la fecha, hoy 10 de mayo, pienso en mi madre y la labor titánica de criarnos a mi hermana y a mí.
La luz, junto con el canto de los pajaritos, llega temparano y se queda tarde. La vibra pareciera más relajada y los cielos despejados, a veces.
Emociona pensar en conquistar nuevos territorios aunque también asusta. Lo desconocido tiene ese efecto y lo inesperado, ni se diga. Y Urano, es el rey de lo imprevisto.
La luna nueva, no es nada glamorosa. La oscuridad es total. Es la parte del ciclo donde no finges, no presionas, no tratas de mostrarte todo empoderado. Es cuando te topas contigo sin filtros.
¿Te acuerdas de la canción de Tracy Chapman, If not now, then when?Ese himno a las promesas no cumplidas, al amor no declarado, al amor no tomado, a la espera que no termina.
Curioso como ha cambiado el clima y como la declaración de la primavera está a medias. Un día, el Sol brilla insistente y otro, como hoy mientras escribo esto, se oculta tímido tras las nubes que se arrejuntan como aficionados de fútbol.
De pronto un día, por ahí de las 5:30 AM, escucho esa vocecita y sé que ha vuelto. Ese canto inconfundible, la forma en que entona, no una si no incontables melodías a lo largo del día.
La primavera tiene el super poder de cambiar cómo nos sentimos. Dicen los expertos que es por cómo la luz influencia al cerebro. Exponerte al Sol, impacta a la serotonina y ya sabemos que secretar esto se traduce en felicidad, de menos en optimismo.
Lo que en noviembre planeaste que no se ha concretado podría desatorarse esta semana. A lo que asiduamente y en silencio le has estado agregando composta, ahora podría florecer.
Lo que has estado construyendo, los patrones que has trabajado para exorcizar, lo que has aprendido acerca de que más vale hecho que perfecto.
Así como Miguel Ríos, gritó a todo pulmón que “el rock no tiene la culpa de lo que pasa aquí”, no grito, pero sí afirmo que NO.
El eclipse en Acuario abre de par en par las puertas al futuro.
Leía unas notas que tengo del físico Brian Cox, en las que explica que los eventos siempre ocurren en el mismo orden. Nada se adelanta y tampoco se atrasa; lo que conforma la línea del tiempo.
El amor es el sentido y el sinsentido de la vida. Es el motor y lo que nos paraliza. Es la razón detrás de todo.
El león, es una criatura espléndida, que pone su corazón en cada relación en la que se involucra. El Sol, es el astro que los gobierna; este deslumbrante cuerpo celeste que rige la vida y la vitalidad.
El 26, sin grandes anuncios y fanfarrias, inicia un nuevo capítulo en nuestras vidas. Neptuno, se pasa de Piscis a Aries, sí al signo que marca el inicio de todo. Esto es poderoso. Se quedará ahí 14 años imponiendo una tendencia generacional.
Leí que con el paso del Sol de Capricornio a Acuario , el foco pasa de la obligación a la innovación y me encantó. La vibra se aliviana: queremos hacer las cosas de manera distinta porque el mundo hoy así lo exige. Valoramos la originalidad, la libertad y las ideas que van en contra de lo establecido.
Los primeros días del año son para observar, hacerte preguntas y fortalecer la intención de realizar todo eso que prometiste mientras contabas las uvas durante las 12 campanadas.
La ciencia ha logrado grandes cosas, entre las cuales está el que no le tengamos miedo a los eclipses. Antiguamente, las personas le tenían miedo, mucho miedo.